Era el año de 1945 y el ingeniero Percy Spencer en un laboratorio en Estados Unidos, realizaba experimentos con el magnetrón, un dispositivo que produce señales de radio. Sin embargo, se sorprendió cuando una barra de turrón de maní que traía en su bolsillo se había derretido totalmente.

Tras llegar a la hipótesis que las señales de radio habían sido las causantes de ese derretimiento, lo comprobó al exponer un huevo crudo, el cual le explotó en la cara y luego con unos granos de maíz, los cuales se convirtieron en palomitas de maíz. 

La empresa para la que trabajaba Spencer, Raytheon, patentó el uso del magnetrón para cocinar y así nació el primer horno de microondas, llamado "Radarange", el cual el primer modelo era demasiado grande.

Este microondas pesaba 340 kilos, tenía una altura de 1.70 metros y costaba el equivalente a 50 mil dólares actuales, por lo cual no tuvo éxito comercial, porque nadie lo compró.

Fue hasta 1967 que la empresa Amana logró disminuir el costo de manufactura y reducir el tamaño del horno de microondas, y fue así como apareció el aparato que actualmente conocemos y que ahora es imprescindible en las cocinas actuales.


Artículo creado con información de bbc.com.